Mi historia con WordPress – De la confusión al dominio
El primer paso: aprender sin saber qué buscar
Un día me pidieron crear una página web para un negocio y, sin saber nada, entré a YouTube y busqué: “cómo crear una página web con WordPress”.
Los primeros vídeos que encontré usaban Elementor. No sabía lo que era, pero parecía ser la forma correcta de trabajar con WordPress. Asumí que así funcionaba todo: instalas un constructor, eliges widgets y arrastras bloques para construir la web. No sabía lo que era el Core de WordPress, ni los Post Type, ni la diferencia entre contenido, diseño y funcionalidad.
Hacía todo desde Elementor: sin clases globales, sin estilos consistentes, sin compresión de imágenes, sin ningún tipo de buenas prácticas. Ni siquiera entendía por qué el sitio se rompía cuando se veía en móviles… hasta que descubrí el diseño Responsive.
2. Rompiendo y rehaciendo para aprender
Intenté aprender Responsive, pero no sabía cómo funcionaban las unidades. Me perdía con porcentajes, píxeles y anchos de columna. Todo se volvía un caos. Pensé que necesitaba ayuda externa, así que busqué plantillas.
Pero en vez de usar las que ofrecen los temas, instalé Plugins que traían plantillas propias. Muchas de esas plantillas usaban widgets personalizados, lo que recargaba el sitio, generaba errores y me obligaba a reaprender la forma de utilizarlos. Avanzaba, pero mal. Y aunque terminé algunos sitios, nunca quedaba satisfecho. Así que rehíce el mismo proyecto muchas veces, con el objetivo de hacerlo bien.
Con el tiempo descubrí que algunos temas incluyen plantillas, que el Header y el Footer no dependían de Elementor, y que había una lógica más profunda detrás del sistema. También entendí que el blog, los posts y las categorías se generan de forma dinámica, y que para editarlos correctamente necesitaba Elementor Pro.
3- Mi etapa en la agencia: práctica sin comprensión total
Después de dejar la tienda, comencé a trabajar en una agencia de desarrollo web. Allí gané experiencia escribiendo contenido, organizando páginas, entendiendo lo que necesitaban las empresas. Fue mi primer contacto real con estructuras profesionales y proyectos reales.
Tuve acceso a Elementor Pro y empecé a usarlo bien: aprendí a editar plantillas, crear páginas más rápido, optimizar imágenes. También trabajé con WooCommerce, aunque sin comprender cómo funcionaba del todo. Simplemente usaba las interfaces que me daban. Aprendí mucho, pero sabía que aún me faltaba algo esencial: entender el sistema desde su base.
4- Mi evolución autodidacta: de construir a entender
Cuando salí de la agencia, decidí tomar el control de mi aprendizaje. El problema era que no sabía lo que no sabía, así que no podía buscarlo. No encontraba respuestas porque no podía formular bien las preguntas.
Pero con el tiempo, vídeos recomendados y creadores experimentados empezaron a explicarme todo aquello que me faltaba: la estructura lógica de WordPress, el valor del contenido dinámico, la separación entre funciones y diseño. Aprendí a crear CPTs, a usar ACF, a entender taxonomías, etiquetas y relaciones. Y más adelante, empecé a generar código personalizado con IA, entendiendo su función, corrigiéndolo, interpretándolo.
Compré Elementor Pro por mi cuenta, dominé el maquetador de temas, aprendí a crear plantillas dinámicas para blog, post Type personalizados y archives. Usé el nuevo contenedor de Elementor y abandoné las secciones y columnas. Implementé diseño Responsive con Clamp(), rem y %.
También desarrollé un enfoque de diseño más sólido: aprendí principios de UX/UI, jerarquía visual, psicología del color. Empecé a usar Figma para crear o interpretar diseños y a reconstruir interfaces visuales en Elementor con gran precisión. Ya puedo crear sitios completamente desde cero, sin depender de plantillas.
5. Mi enfoque actual: optimización, personalización y claridad
Hoy diseño y desarrollo webs adaptadas al contexto, no al diseño de la plantilla. Cuando uso una plantilla, la modifico para adaptarla al contenido real del cliente. Si hace falta añadir secciones nuevas, las creo sin problema. Nunca fuerzo el contenido a encajar donde no debe.
Diseño con lógica, optimización y propósito:
- HTML estructurado dentro de Elementor (H1, H2, párrafos…).
- Textos orientados a conversión, no genéricos.
- Imágenes comprimidas y redimensionadas.
- Plugins mínimos, solo los imprescindibles.
- Tipografías locales y estilos globales para coherencia visual y rendimiento.
- Uso de Clamp() y rem para una tipografía totalmente Responsive.
- Contraste y jerarquía visual trabajados para que el contenido se lea, fluya y tenga sentido.
- Dominio de taxonomías, etiquetas, widgets avanzados, y prácticas que permiten que la experiencia web sea profesional de verdad.
